Diecinueve de los 28 Estados
de la Unión Europea rechazaron el maíz transgénico de Dupont, en base a
su preocupación por la desaparición de los polinizadores. Cinco Estados
de la UE aprobaron el cultivo del maíz modificado genéticamente, y
otros cuatro se abstuvieron.
Pero resulta que existe lo que se llama el
voto ponderado en función de la población de los Estados, y si no hay
una clara mayoría en ambos sentidos entonces se deja en manos de la
Comisión Europea, que aprobó el cultivo del maíz transgénico TC1507, el
pasado 11 de febrero.
La Comisión Europea aprobó
el maíz transgénico en noviembre de 2005 y cinco meses más tarde se
aprobó para consumo humano. Con la aprobación de esta semana se permite
su cultivo. El activista y político francés José Bové mostró su indignación ante la aprobación y explicó que la abstención de Alemania había impedido un rechazo por mayoría de este maíz transgénico.
“El Parlamento Europeo, la mayoría de los Estados miembros y el 80% de la población europea no quieren el maíz transgénico”, dijo
Bové en un comunicado, que calificó de inconcebible y de decisión
política la aprobación por parte de la Comisión del maíz TC1507.