Este destacamento penal fue uno de los nueve instalados en el tramo comprendido entre Chamartín y Garganta de los Montes para construir el ferrocarril directo de Madrid a Burgos
Vivían apartados de la civilización. Entre peñascos y breñas, alejados de todo núcleo urbano. Eran rojos o, al menos, habían sidocondenados a muerte por el régimen por "adhesión a la rebelión" aunque posteriormente esta pena sería conmutada por 30 años de cárcel por "auxilio a la rebelión" y cuando no cabía ni un preso más en las cárceles franquistas, se les ofrecía la posibilidad de redimir sus penas por trabajos forzados. Son los presos políticos del fascismo que con su mano de obra casi esclava levantaron las grandes obras públicas de las que el franquismo sacaba pecho. A mediados de los años cuarenta, había en España 121 destacamentos donde trabajaban alrededor de 16.000 presos.