49 compañeros viajan hacia el país andino para intentar un complejo
rescate a 3.000 metros de altura en pleno Amazonas. El Ejecutivo se ha
negado a financiar nada, cuando allí no hay especialistas para rescates
en cueva y sacarlo con vida, a pesar de la buena voluntad. Han
convocado protestas ante Exteriores.
¿Cómo rescatar a una persona atrapada en una cueva a 400 metros de
profundidad, inmóvil porque tiene las piernas rotas, débil porque lleva
una semana herida a sólo 10 grados con 100% de humedad y extrayéndola a
través de cinco pozos verticales de 30 metros de altura cada uno y de
estrechos pasos con ángulos incluso de 90 grados? La solución: crear
todo un sistema con cuerdas, poleas, tirolinas y desviadores con
especialistas trabajando a contrarreloj por turnos y que permita
desplazar una camilla en posición horizontal, que no puede volcar ni
golpearse con las paredes y que esté manejada por varias personas que,
colgadas de una cuerda, se la van pasando, hacen giros para sortear
rocas y luego se adelantan con gran dificultad para retomar otra vez al
herido y avanzar un poco más.