Mostrando entradas con la etiqueta biotecnolgía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biotecnolgía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Es la guerra

Pienso que es importante seguir el hilo conductor de las reflexiones sobre salud y bioética, su descalabro y su puesta al servicio de las grandes corporaciones con motivo de las campañas de despersonalización a raíz de las medidas ordenadas para combatir, dicen, una pandemia. Es importante, pienso, avanzar en la reflexión y análisis sobre el conjunto del conglomerado químico, farmacéutico y biotecnológico que, como parte principal de la nueva guerra mundial invisible, está afectando al conjunto de la humanidad. Bueno, no al conjunto, sino al proletariado mundial, pues como en todas las guerras convencionales, quién ha perdido realmente ha sido la clase obrera, mientras la burguesía y el capital en su conjunto han aprovechado estos acontecimientos para aumentar su poder, tanto político, como económico y cultural.

Una primera fase de esta guerra, que como todas, ha estado cuidadosamente planificada desde hace años. La podríamos definir como un símil de la primera guerra mundial, largamente preparada a partir de la famosa crisis de 1873, síntesis del capitalismo industrial de la segunda mitad del siglo XIX que alternó periodos de expansión y otros de estancamiento. La situación económica se agravó hacia 1873, cuando se produjo una crisis que ocasionó la quiebra de las principales Bolsas de valores, paralizó a importantes compañías de actividad industrial en un tira y afloja que duró hasta 1896 y que puede considerarse la primera gran crisis de sobreproducción con unas características de acumulación de productos que no conseguían ser comercializados, cierres de empresas y despidos masivos de trabajadores/as. Y pequeños y medianos establecimientos fabriles absorbidos por grandes empresas o grupos financieros.

...

 

Más:

lunes, 17 de julio de 2017

Cómo la Industria Biotecnológica acalla las críticas e intimida a científicos y periodistas

En abril de 2016, Mónica Eng de WBEZ, la emisora de Radio Pública Nacional de Chicago, emitió un programa en el que criticaba que el gigante agroquímico Monsanto había pagado a un profesor de la Universidad de Illinois para que realizase viajes, escribiese y hablase sobre los transgénicos, e incluso para que presionase a los responsables federales para que detuvieran la regulación de los cultivos transgénicos. Tras un agotador trabajo, Eng descubrió varios documentos que demostraban que Monsanto realizó pagos al profesor de la Universidad de Illinois Bruce Chassy, que aconsejó a Monsanto que entregase dinero a la fundación de la Universidad, donde los registros están protegidos contra su divulgación pública. 
 
“Sabía que esto sería una asunto interesante”, dice Eng.
Lo que ella no esperaba fue la campaña en su contra: la Universidad la acusó de ser una activista, no una periodista, y fue perseguida por los trolls en Twiter, quienes la emprendieron contra ella en una campaña de desacreditación personal. 
...

Más:

lunes, 16 de julio de 2012

Mariano: al servicio del "lobbie"

"Los lobbies están todos muy contentos con el PP", nos dijo Cristina Narbona durante un reciente encuentro que tuvimos con ella a raíz de la publicación del libro La energía después de Fukushima. 


Y es que es verdad... Parece como si el PP estuviera, más que nadie en toda Europa, volcado en satisfacer todos y cada uno de los intereses de los lobbies formados por las grandes empresas transnacionales, especialmente vinculadas a la energía nuclear y a la biotecnología.