¿Deberíamos declarar el boicot a los productos de las empresas adscritas a CEOE?
A
tenor de la continua labor de zapa realizada por la patronal CEOE,
defensora del recorte de nuestros salarios y condiciones laborales, los
consumidores/trabajadores deberíamos declarar el boicot a los productos
de las empresas adscritas a esta organización patronal. Para no tener
que lamentarnos por ser cornudos y apaleados, la postura lógica sería
rechazar todo producto made in Spain que no llevase la etiqueta de garantía social:
esta empresa no pertenece a CEOE
Un boicot es el
castigo o coerción, aplicados sobre un individuo, empresa,
administración pública o país con ánimo de infligir un quebranto
pecuniario o moral mediante sistemático rechazo de relaciones sociales o
comerciales.
El primero en
sufrir los efectos de este tipo de acción fue Charles Cunningham
Boycott, un administrador de tierras inglés que extorsionaba a los
campesinos de Irlanda con bajos jornales. En 1880, Charles Parnell,
líder de los autonomistas irlandeses, instó a los trabajadores a
expresar su protesta sin recurrir a la violencia. Boycott fue sometido a
un completo aislamiento hasta que cedió en sus métodos. El periodista
norteamericano Redpath, que seguía de cerca las protestas, tomó el
nombre del administrador para denominar la que, a la sazón, era un
novedosa forma de acción directa.