La marea blanca ha vuelto este domingo a su cauce en las
calles de la capital y lo hace decidida a hablarle al consejero de Sanidad madrileño
en su mismo idioma.
Si en el discurso de Javier Fernández-Lasquetty no existe la
privatización, sino la adopción de “fórmulas más eficientes que consuman menos
recursos públicos", los profesionales sanitarios tienen algo que
replicarle: las camas privatizadas de los hospitales de Madrid resultan más
caras que las públicas.
Es lo que demuestra el informe publicado esta semana por el
sindicato CSIT Unión Profesional, el mayoritario entre los funcionarios, que
analiza los presupuestos de la comunidad para 2012 y concluye que costear una
cama en los hospitales enteramente públicos le sale al contribuyente por 955
euros diarios, un 74% más barato que los 1.660 que cuesta mantenerla en los
hospitales donde la gestión sanitaria está privatizada. Basta con contrastar
los presupuestos de uno y otro modelo.