No huele, no tiene sabor, no tiene ningún color, pero es un gran peligro. No nos irrita los ojos ni la garganta, pero es responsable de muchos cánceres de pulmón. Es el gas radón. Está en muchos de nuestros hogares. Se produce por la desintegración radioactiva natural del uranio presente en las rocas y el suelo. El radón también puede encontrarse en el agua y en determinados materiales de construcción de mala calidad. Ventile muy bien su hogar.